¿Cuándo llevar a un niño al psicólogo?
No hace falta que haya un “problema grave” para consultar. La señal más útil es que un cambio se mantiene en el tiempo y empieza a afectar la vida diaria: la casa, la escuela o la relación con otros chicos. Algunos motivos frecuentes:
- Atención y concentración: se distrae con facilidad, no termina las tareas, le cuesta quedarse quieto o la maestra sugirió consultar.
- Aprendizaje: dificultades para leer, escribir o con los números, o un rendimiento escolar que bajó sin una razón clara.
- Conducta: berrinches intensos o muy frecuentes, enojo difícil de manejar, desafío constante a los límites.
- Emociones: miedos, ansiedad, tristeza, irritabilidad, problemas para dormir o dolores de panza o de cabeza sin causa médica.
- Vínculos: dificultades para hacer amigos, aislamiento, timidez que le impide participar.
- Cambios en la familia: separación de los padres, mudanza, duelo, llegada de un hermano.
Si tenés dudas, una primera entrevista con los padres sirve justamente para eso: entender qué está pasando y decidir juntos si hace falta un proceso terapéutico, una evaluación o solo algunas orientaciones para la casa.
Cómo es el proceso
1. Entrevista con los padres
La primera consulta suele ser con los adultos responsables, sin el niño. Conversamos sobre el motivo de consulta, su historia, cómo es en casa y en la escuela, y qué les preocupa.
2. Encuentros con el niño
Con los más chicos trabajo a través del juego, el dibujo y la conversación, que son su forma natural de expresar lo que sienten. Con los adolescentes, el espacio se parece más a una charla, con la confidencialidad propia de su edad.
3. Plan de trabajo y seguimiento
Defino con la familia los objetivos y la frecuencia de las sesiones. Cada tanto hacemos devoluciones con los padres para ver avances y ajustar lo que haga falta. Cuando corresponde, me coordino con la escuela o con el pediatra.
Evaluaciones e informes
Cuando hay dudas sobre la atención, el aprendizaje o el funcionamiento intelectual, puede ser útil una evaluación de atención (TDAH) o de CI. Además, elaboro informes psicológicos y de evolución para la escuela o el liceo, para pediatras, neuropediatras y psiquiatras, y para trámites del BPS como la renovación de las Ayudas Extraordinarias (AYEX).
Adolescentes
La adolescencia trae cambios rápidos y muchas veces difíciles de hablar en casa: ansiedad, presión por el liceo, conflictos con amigos o con la familia, autoestima, consumo de pantallas. En terapia buscamos un espacio propio, donde puedan pensar lo que les pasa sin sentirse juzgados, manteniendo a los padres al tanto de lo necesario.
Sobre mí
Soy el Lic. Fabriccio Beretta, psicólogo egresado de la Universidad de la República (UdelaR) y estudiante de la Maestría en Neuropsicología en la Universidad Europea del Atlántico. Atiendo de forma presencial en Aníbal del Campo 669, segundo piso, en el centro de Minas.